Pensar que puedo cerrar mi empresa durante un mes en España, es normal. Pero pensar esto si vivo en los Estados Unidos, en Colombia o en la China, ni en broma! Y es que las vacaciones son sagradas en cualquier parte del mundo, pero en España más.
A pesar de la crisis mundial por la que estamos atravesando, el mes de agosto es un mes en el que España se paraliza, o eso parece que sucederá, como todos los años. La mayoría de las empresa y negocios cierran sus oficinas por lo menos durante dos o tres semanas. Es normal ver carteles en la entrada de los establecimientos que dicen: “Cerrado por vacaciones del 4 de agosto al 22 de agosto”, y como el 4 es lunes, pues en realidad se van el 1 de agosto, y como el 22 es viernes, pues ya les veremos de nuevo las caras el 25 de agosto, lunes. En total casi un mes de vacaciones, y claro, como luego viene la depresión post-vacacional, pues esa última semana de agosto se la toman con calma, así que hasta el 1 de septiembre no comienzan en forma, y eso!
La mayoría de empresas en Estados Unidos dan únicamente 8 días de vacaciones al año para un trabajador normal. En la China dicen que es 1 día al año, y como te toque atravesar el país para ver a tu familia, ya te puedes ir olvidando del viaje. Por eso trabajan sin parar y acumulan días de vacaciones, así que después de 5 años de trabajo ya se puede planear algo para “relajarse”. Así que en España somos unos privilegiados.
La forma más tradicional de pasar las vacaciones en España es irse a la segunda residencia. Es un piso cerca de la playa, donde se cambia el ruido de la ciudad por la tranquilidad de un pueblo y en donde se puede ir con el resto de la familia sin pagar más, es digamos económico, y se hace lo mismo del año pasado, nada!
Otra forma menos tradicional de pasar las vacaciones que suelen hacer las personas no tan mayores, es salir a destinos cercanos a la ciudad de residencia, por una o dos semanas y preferiblemente un lugar distinto al del año anterior, así se cambia de ambiente y se conoce algo nuevo.
Otros más aventureros, que no son la mayoría, se arriesgan a salir de España. Van a países vecinos a visitar amigos, familiares o simplemente a descubrir los encantos de lugares en los que nunca se imaginaron que estarían. Se atreven a navegar en otros mares, hacer rafting, escalar y si hay viento suficiente prueban con el kitesurf.
Otros simplemente aprovechan las actividades que ofrece la ciudad donde viven: teatro, cine al aire libre, actividades en la playa, montañismo, ferias, etc. Y seguro que también se la pasan increíble! No es necesario gastarse cientos de euros para relajarse y desestresarse.
Sea como sea, son vacaciones y hay que aprovecharlas. A descansar y a pensar que no hay crisis, a pasarla bien y a divertirse porque según los economistas lo que se viene es peor, pero mientras eso llega, que vivan las vacaciones, que nadie nos quite lo bailao!
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